El desarrollo de nueva infraestructura carretera en San Luis Potosí permitirá articular un circuito logístico que conectará a la entidad con Querétaro y Nuevo León, “con impacto directo en el traslado de mercancías hacia el norte del país y los mercados de exportación”.
Lo dio a conocer el gobernador, Ricardo Gallardo Cardona, quien indicó que los trabajos en el tramo de la autopista 57D y la carretera San Luis–Matehuala -iniciados el año pasado con participación de la iniciativa privada- forman parte de este esquema de conectividad, que busca consolidar una ruta eficiente para el movimiento de productos desde el centro del país.
Detalló que ambas vías se integrarán al Libramiento Oriente concesionado y al tramo Ventura–Peyote, lo que permitirá conformar un corredor continuo para el transporte de carga, con proyección de concluirse durante el primer trimestre de 2027.
El mandatario estatal aseguró que los avances de las obras mantienen el ritmo previsto conforme a la calendarización establecida por las empresas concesionarias, lo que permite mantener la expectativa de operación en los plazos definidos para este conjunto de proyectos.
La magnitud de la inversión privada destinada a estos desarrollos carreteros, dijo, no registra precedentes recientes en la entidad, al tratarse de obras que fortalecen la conectividad regional y amplían la capacidad de movilidad para sectores productivos.
Gallardo Cardona insistió en que “la consolidación de este circuito posicionará a San Luis Potosí como un punto estratégico en la red logística nacional, con condiciones para fortalecer la operación de industrias vinculadas al transporte, distribución y comercio exterior”.






