La tensión política en el Congreso de la Ciudad de México aumentó luego de que Morena advirtiera que podría impulsar la remoción de Olivia Garza de los Santos, diputada del PAN y presidenta de la Mesa Directiva, tras un enfrentamiento ocurrido durante la comparecencia del secretario de Gobierno capitalino, César Cravioto.
El conflicto se registró el 20 de octubre, durante la comparecencia del funcionario ante el pleno legislativo, donde se abordaron distintos temas de la administración capitalina y surgieron diferencias entre integrantes de Morena y la oposición.
Uno de los momentos más tensos ocurrió cuando el diputado morenista Víctor Hugo Romo intervino para defender la entrega del informe de actividades de Cravioto.
Durante su participación, hizo referencia a la bancada relacionada con el llamado “cártel inmobiliario”, expresión que provocó la inconformidad de Olivia Garza.
La legisladora panista interrumpió al diputado y le pidió respeto, al señalar que, como presidenta del Congreso, no participaba en el debate político.
Al concluir la comparecencia, Garza también manifestó su rechazo a las expresiones que consideró ofensivas hacia la investidura institucional de su cargo.
La situación escaló cuando la coordinadora de Morena en el Congreso capitalino, Xóchitl Bravo, cuestionó la decisión de la panista de cerrar la sesión sin conceder nuevas intervenciones.
La morenista sostuvo que la actuación de Garza se apartó de las reglas acordadas para el desarrollo de los trabajos legislativos.
Bravo advirtió que, si este tipo de situaciones se repite, Morena podría solicitar la remoción de la presidenta de la Mesa Directiva.
Argumentó que la legislación permite iniciar ese procedimiento y pidió que no vuelvan a presentarse episodios similares.
En respuesta, el coordinador del PAN, Andrés Atayde, defendió a su compañera de bancada y rechazó que su permanencia en el cargo estuviera sujeta a presiones políticas. Sostuvo que la presidencia debe respetarse conforme a las disposiciones que rigen al Poder Legislativo.
Por su parte, Romo negó que su intervención estuviera dirigida personalmente contra Olivia Garza y solicitó una disculpa pública a la legisladora.
El enfrentamiento dejó al descubierto las diferencias entre Morena y el PAN dentro del Congreso de la Ciudad de México, con la conducción de la Mesa Directiva en el centro de la disputa.
Hasta el momento, la advertencia de Morena se mantiene como una posible medida política, mientras continúa el debate sobre las atribuciones de la presidencia y las reglas que deben respetarse durante las sesiones legislativas.






