Las inclemencias climáticas registradas a lo largo de 2025, que incluyeron un periodo prolongado de sequía seguido de intensas lluvias, afectaron a cerca de 20 mil productores del sector primario en Querétaro.
Durante la primera fase del año, la falta de precipitaciones impactó de manera directa a las actividades agrícolas y pecuarias, generando pérdidas en diversas zonas del estado. Posteriormente, la temporada de lluvias provocó nuevas afectaciones, principalmente en la última parte de 2025, cuando se presentaron fuertes precipitaciones en la región serrana.
Estas condiciones ocasionaron daños a cultivos, caminos rurales e infraestructura productiva, lo que agravó el panorama para los productores que ya habían resentido los efectos de la sequía meses antes.
Actualmente las presas del estado registran en promedio un 80 por ciento de su capacidad de almacenamiento, aunque algunos embalses se encuentran por debajo de ese nivel, informó el secretario estatal del ramo.
De acuerdo con el Monitor de Sequía de México de la Conagua, hasta la primera quincena de enero de 2026 Querétaro se mantuvo libre de sequía, acumulando siete meses y medio sin registrar ninguna categoría de este fenómeno.






