Una persona fue detenida en Querétaro luego de ser sorprendida transportando 1.2 litros de presunto mercurio en un vehículo, situación que derivó en una investigación por posibles delitos contra el ambiente y la gestión ambiental.
Los hechos ocurrieron sobre la carretera Puerto de los Velázquez-San Gaspar, donde elementos de seguridad realizaron una revisión y localizaron dos recipientes que contenían aproximadamente 600 mililitros de la sustancia cada uno.
Tras el hallazgo, la Fiscalía General de la República (FGR), con sede en San Juan del Río, inició las investigaciones correspondientes para determinar el origen y destino del mercurio, así como establecer las posibles responsabilidades legales.
Por su parte, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) presentó una denuncia ante la FGR con el propósito de contribuir al esclarecimiento del caso y reforzar las acciones contra el tráfico ilegal de esta sustancia.
El transporte y manejo ilícito de sustancias peligrosas puede constituir un delito conforme al artículo 414 del Código Penal Federal. Dicho ordenamiento contempla penas de uno a nueve años de prisión, además de sanciones económicas, para quienes realicen actividades peligrosas sin las medidas de prevención o seguridad necesarias y ocasionen daños al ambiente, los ecosistemas o los recursos naturales.
El caso cobra relevancia debido a que Querétaro se encuentra entre las principales zonas productoras de mercurio en México, particularmente en la región de la Sierra Gorda.
De acuerdo con información del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), México se encuentra entre los principales productores mundiales de este metal, con una producción estimada de alrededor de 200 toneladas al año, de las cuales cerca de 101 toneladas provendrían de la Sierra Gorda queretana.
La zona también ha sido relacionada con actividades de extracción ilegal de mercurio. En meses recientes, autoridades federales realizaron un cateo en una mina presuntamente clandestina ubicada en Peñamiller, luego de recibir un reporte sobre la posible extracción ilícita del metal.
Las autoridades mantienen las investigaciones para determinar la procedencia del mercurio asegurado, su posible destino y las responsabilidades que pudieran derivarse del caso.






