La piratería es un problema que ha afectado durante décadas a los circos mexicanos, y es una de las razones por las que, tras diez años de ausencia, el Circo Atayde regresa a Querétaro. Así lo afirma Alfredo Atayde, heredero de una de las dinastías circenses más longevas del país, con 138 años de historia.
El empresario señala que su familia ha dedicado más de 50 años a defender legalmente el uso de la marca Atayde. Sin embargo, en todo ese tiempo solo han logrado ganar cuatro juicios contra personas que se han beneficiado indebidamente de su nombre. Mientras tanto, en distintas partes del país, incluido Querétaro, continúan operando circos no oficiales que se ostentan como parte de esta tradición.
“Se trata de una competencia desleal que impacta directamente en la economía de quienes apostamos por el trabajo digno de nuestros artistas y por ofrecer espectáculos de calidad”, subraya. A diferencia de estos espacios irregulares, asegura, su empresa cumple con todas las obligaciones fiscales y normativas.
Atayde lamenta que, pese a tratarse de un delito, la piratería persista con poca intervención de las autoridades. “Llevamos más de 50 años con ese problema y ya estamos cansados de pedirle a las autoridades que hagan su trabajo, porque la piratería es un delito; es un delito que se castiga con cárcel. De hecho, ahorita hay un cirquito que se llama Daniel Atayde, por ahí en una de las colonias de Querétaro, y no es oficial”, advierte.
“Ese no es un circo, ni pagan impuestos; le están viendo la cara. Cobran 20 pesos y, perdón, un circo que piratea la marca Atayde y, a su vez, piratea que las K-pop, que los Paw Patrol… Eso, perdón, eso no es cultura. El circo es cultura, el circo es arte, pero el buen circo. Nosotros siempre decimos: la buena competencia, la competencia leal, es bienvenida”, asiente.
También señala que, en algunos casos, esta situación ha sido facilitada por autoridades que otorgan permisos sin verificar la documentación correspondiente. Relata que hace algunos años visitó la Feria Internacional Ganadera de Querétaro al enterarse de que había un supuesto Circo Atayde.
“Hace unos cinco años me di una vuelta a la Feria de Querétaro porque me dijeron que había un Circo Atayde. Fui a ver e, híjole, qué cosa tan más vulgar, tan fea, tan corriente. ¿Cómo puede ser que ni siquiera tengamos el apoyo del gobierno? Si va a llegar un circo, pídanle sus papeles, pídanle el registro, así como los teatros lo piden. En su mayoría me dicen: ‘Oye, a ver, ¿quién es el dueño de la marca?, ¿quién es esto?, ¿quién? Ah, ok, perfecto’. ¿Por qué no hacen lo mismo los municipios directamente? A ver, Circo Atayde, enséñame que tú eres el titular de la marca o te la está cediendo…”.
Al cuestionar si presentó alguna queja formal, Alfredo Atayde responde: “Sí, claro. Ahí conocí a alguien —ni me acuerdo el nombre—, algún directivo de los de abajo. Y me dijo: ‘Es que este circo nos cobra muy barato’. Le digo: ‘Es que ese es el problema’. Mejor díganle: ‘Ok, te contrato, circo, pero no con el nombre de Atayde, porque nada más tengo dos pesos para contratarte’”.
Ante este panorama, en 2019 decidió crear la casa productora EL Artista Invisible, como una estrategia para combatir la proliferación de páginas falsas en redes sociales que utilizan la marca. A través de sus canales oficiales, buscan ayudar al público a identificar sus espectáculos auténticos.
“Lo hicimos porque, si tú buscas ahora al Circo Atayde, te salen 20 mil opciones en la web. De hecho, hemos bajado muchísimas cuentas; Facebook y Meta nos han ayudado en esto más que la propia policía cibernética en México”, comenta.
Explica que una forma de reconocer la autenticidad del circo es verificar que el nombre esté vinculado a Andrés, Alberto o Alfredo Atayde, quienes figuran como titulares en el registro del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI). También aclara que sus espectáculos no utilizan personajes o botargas inspiradas en franquicias comerciales, y que el precio de sus boletos responde a la calidad de la producción.
Respecto a su regreso a Querétaro, informa que se presentarán en abril con sus tradicionales galas de circo acompañadas de orquesta en vivo. Las funciones se llevarán a cabo los días 10, 11 y 12 en el Teatro de la Ciudad.






