Mujeres, periodistas del Estado de Querétaro, se manifestaron al inicio de la tradicional rueda de prensa de los lunes que ofrece el gobernador del Estado, Mauricio Kuri González. En esta intervención, las periodistas fijaron su posicionamiento en contra de actos de misoginia y discriminación tras los comentarios emitidos al finalizar un podcast, por conocido director del periódico de tiraje local quien expresó al referirse a una comida convocada por la XVII Zona Militar con directores de medios y periodistas (hombres); que “les ardió a muchas comunicadoras de que no hay una mujer invitada. Ya si no las invitan porque no importan, es otra cosa” declaró al finalizar la transmisión.
La también conductora de televisión, Isabel Posadas, pidió que el mandatario emitiera un posicionamiento sobre el tema a la vez que exigió que no se quedaran en el discurso, sino “que también se establezcan líneas de acción contundentes en las cuales se garantice la equidad de género en los medios de comunicación en el estado de Querétaro. Más allá de solamente invitar a los compañeros a cursos. Que se note un parte aguas de una vez por todas en el que las mujeres seamos consideradas, recibidas, atendidas, que haya la misma calidad de entrevistas, la misma cantidad de convenios de los medios de comunicación encabezados por hombres como para los medios de comunicación encabezados por mujeres”. Y cuestionó “¿podemos contar con este compromiso por parte del ejecutivo del estado? Esperamos su posicionamiento gobernador”, mientras que mujeres periodistas de diversos medios tomaban un lugar de pié frente al estrado.
Con la petición el gobernador Kuri González, luego de saludar describió que desde el inicio de su gobierno “he sido sumamente claro. Cero tolerancia a cualquier tipo de discriminación de género”. A la vez que giró instrucciones para que no se suciten eventos de discriminación en su administración. Ante la ola de comentarios vertidos en redes sociales, el comunicador externó en posteo de redes sociales que “tal vez fue una descortesía y ME DISCULPO (sic) por la franqueza de mi dicho, que no tuvo ningún sesgo de género”.
La periodista Gualita Jiménez contra argumentó la disculpa del comunicador, señaló que la “disculpa lleva un “tal vez“ que me hace pensar que no es consciente del daño que ocasionó al trabajo de decenas de compañeras, directoras, conductoras y trabajadoras de los medios de comunicación. Su “opinión“ debió reservarse para sus compañeros de copas, sus
amigos íntimos, no exponerla así en un medio de comunicación. Tiene razón al decir que no era su problema “a quien invitaban“ en esa comida que usted sabe. Pero, usted se compró un problema gratis, ese “reclamo“ no era hacia usted; tenía como alternativa más bien hacer el llamado a la inclusión de las mujeres, si es que respeta a quienes han colaborado con usted. Sí tuvo un “sesgo de género“, porque dijo tajantemente que “las mujeres no importan“, no creo que le tenga que explicar esto”.
Vanesa Garfias Rojas, secretaria de la Mujer del Municipio de Querétaro, en un comunicado publicado en redes sociales manifestó una “profunda preocupación y rechazo ante cualquier expresión de violencia verbal, simbólica, mediática ejercida contra las mujeres. Quien tiene un micrófono, una cámara o una plataforma de difusión, tiene también una responsabilidad ética y social ineludible: informar, comunicar y opinar con apego a los derechos humanos y la igualdad. La legislación mexicana es clara: la violencia mediática comprende toda acción que, a través de los medios de comunicación, promueva estereotipos sexistas o cualquier forma de discriminación que afecte los derechos de las mujeres y su participación en la vida pública”. De esta manera, la funcionaria expresó su apoyo “a las compañeras periodistas y hacemos un llamado firme a todas y todos los comunicadores a ejercer su labor con perspectiva de género, responsabilidad social y compromiso con la verdad”.
La Red Nacional de Periodistas expresó que “afirmar que las periodistas “no importan” y que “se ardieron” por no ser invitadas constituye violencia simbólica, la cual no se revierte con disculpas insuficientes y revictimizantes que minimizan el daño causado. Estas respuestas perpetúan la idea de que la exclusión puede ser justificada o tratada como una broma”.






