Un contingente de alrededor de 20 mujeres vestidas completamente de negro y con el rostro cubierto se autodenominó bloque negro y realizó pintas y daños a mobiliario urbano como parte de su forma de protesta en el Centro Histórico.
El grupo avanzó junto a la movilización principal portando palos, bates, martillos, tubos y latas de aerosol, con los que realizaron diversas pintas en calles y paradas de transporte público durante el recorrido que inició en la Alameda Hidalgo y continuó por avenida Zaragoza hasta llegar al conocido Tanque de Agua donde pintaron consignas como “abusador”, “gobierno feminicida” y “ni una más”, entre otras.
A su paso, algunas integrantes del grupo realizaron pintas en el pavimento, muros y mobiliario urbano, además de romper algunos mupis publicitarios. También se registraron pintas en la zona del tanque de agua y en paredes cercanas al Museo Regional de Querétaro.
Integrantes del bloque negro también amedrentaron a representantes de medios de comunicación para evitar ser grabadas o fotografiadas. Entre gritos, algunas manifestantes advirtieron que podrían romper teléfonos celulares y cámaras si continuaban registrando imágenes del contingente.
En el trayecto, el grupo derribó una de las barreras colocadas en el exterior del templo de San Francisco, inmueble que se encontraba rodeado con vallas para proteger su fachada.
El bloque negro continuó su avance realizando consignas y pintas en la fachada del Museo Regional, así como en muros ubicados en la zona la calle Corregidora.
También se registraron pintas en las inmediaciones del banco Santander, sobre 16 de Septiembre, inmueble que previamente había sido cubierto con maderas para evitar daños durante el paso de la manifestación.
La estatua de la Corregidora, ubicada en el Jardín del mismo nombre, fue intervenida con consignas escritas con aerosol durante el paso del contingente por esta zona del Centro Histórico.
Ante la presencia del grupo, locatarios de puestos de alimentos y algunos comercios ubicados sobre la calle Corregidora comenzaron a bajar las cortinas de sus establecimientos por temor a posibles destrozos mientras avanzaba el bloque negro.






