La Selección Mexicana quedó eliminada de la Copa del Mundo 2026 tras caer 3-2 frente a Inglaterra en el Estadio Ciudad de México, resultado que puso fin al anhelado regreso del Tricolor a unos cuartos de final mundialistas. Pese a la entrega mostrada durante los 90 minutos, los errores defensivos terminaron inclinando la balanza a favor del conjunto europeo.
Ante más de 80 mil aficionados que abarrotaron el Coloso de Santa Úrsula, el equipo dirigido por Javier Aguirre salió decidido a imponer condiciones desde el inicio. México generó las primeras aproximaciones con Roberto “Piojo” Alvarado y Raúl Jiménez, pero se encontró con una sólida actuación del arquero Jordan Pickford, quien respondió en los momentos de mayor peligro.
El encuentro se mantuvo equilibrado durante varios minutos, aunque las imprecisiones en el medio campo comenzaron a pesar para el conjunto nacional. Inglaterra aprovechó esos errores y encontró espacios suficientes para golpear con contundencia.
El primer tanto llegó tras un centro de Bukayo Saka que Jude Bellingham remató de cabeza para abrir el marcador. Apenas instantes después, una pérdida de balón permitió un nuevo contragolpe inglés en el que Harry Kane asistió nuevamente a Bellingham, quien firmó su doblete y silenció el estadio con el 2-0.
Lejos de bajar los brazos, México reaccionó antes del descanso. Julián Quiñones aprovechó un rebote dentro del área para descontar y devolver la esperanza a la afición, que volvió a creer en una posible remontada.
En la segunda mitad, el panorama parecía favorecer al Tricolor cuando Inglaterra se quedó con diez jugadores tras la expulsión de Jarell Quansah, decisión confirmada por el VAR luego de una fuerte entrada sobre Jesús Gallardo.
Sin embargo, cuando México buscaba el empate, un error defensivo derivó en un penalti sobre Anthony Gordon. Harry Kane no desaprovechó la oportunidad y convirtió el 3-1 con un disparo preciso que volvió a complicar las aspiraciones mexicanas.
Javier Aguirre respondió con modificaciones ofensivas al ingresar a Santiago Giménez, Guillermo Martínez, Érick Gutiérrez y Álvaro Fidalgo en busca de mayor profundidad. La presión dio resultado cuando Raúl Jiménez convirtió desde los once pasos el 3-2, encendiendo nuevamente la ilusión en las tribunas.
Durante los minutos finales, México se volcó al ataque con centros constantes y múltiples llegadas al área rival. Pickford volvió a convertirse en figura, respaldado por una defensa inglesa que rechazó cada intento del conjunto nacional para conservar la ventaja.
La última jugada del encuentro estuvo cargada de dramatismo, con el balón recorriendo el área inglesa sin que ningún futbolista mexicano lograra empujarlo al fondo de las redes. Tras el silbatazo final, Inglaterra selló su clasificación a los cuartos de final, mientras que México cerró su participación mundialista entre aplausos de su afición.
Aunque el resultado significó un duro golpe para el futbol mexicano, el Tricolor dejó una actuación que será recordada por su entrega, el respaldo incondicional de su gente y la ilusión que despertó durante la Copa del Mundo 2026 como anfitrión.






