Este 5 de marzo se cumple un año más de los hechos ocurridos en el Estadio Corregidora, un episodio que quedó marcado en la memoria colectiva del futbol mexicano y de la afición queretana.
Durante un partido entre Gallos Blancos y Atlas, la violencia se apoderó de las tribunas y del terreno de juego, generando escenas que rápidamente dieron la vuelta al país y al mundo.
Las imágenes del estadio, tradicionalmente identificado con la pasión futbolera de Querétaro, quedaron asociadas a uno de los momentos más difíciles en la historia reciente del balompié nacional. Desde entonces, el recuerdo del llamado “5M” permanece como un punto de referencia cada vez que el balón vuelve a rodar en el Corregidora.
La fecha representa una mezcla de emociones: el dolor de lo ocurrido, la reflexión sobre la cultura del futbol y el deseo de que los estadios sigan siendo espacios de convivencia familiar. Con el paso del tiempo, el recinto ha vuelto a llenarse de cánticos, banderas y camisetas albiazules.
La memoria de aquella tarde permanece presente entre quienes asisten al estadio o siguen de cerca la historia del club. El 5 de marzo se mantiene así como una fecha que invita a recordar, reflexionar y apostar porque el futbol vuelva siempre a su esencia: la pasión compartida en las gradas y dentro de la cancha.
De acuerdo con reportes oficiales emitidos tras los hechos, el saldo fue de 26 personas lesionadas, algunas de ellas con heridas de gravedad, aunque no se registraron personas fallecidas.






